Cuando una empresa decide externalizar la destrucción de documentos, suele surgir la duda: ¿es mejor la destrucción in situ o la recogida y destrucción en planta? La respuesta depende de tu volumen, tus necesidades de seguridad y tu operativa.
Destrucción de documentos in situ
En la destrucción in situ, un vehículo equipado con maquinaria de trituración acude a tus instalaciones. La documentación se destruye en el propio aparcamiento o zona habilitada, y puedes supervisar el proceso en tiempo real.
Es una opción interesante para vaciados puntuales de gran volumen o para organizaciones con requisitos de seguridad muy estrictos.
Recogida y destrucción en planta
El modelo más habitual es la recogida periódica mediante depósitos de destrucción instalados en tus oficinas. El contenido se traslada a planta, donde se destruye de forma masiva y se emite el certificado correspondiente.
Este sistema suele ser más flexible y económico, y encaja muy bien en planes de gestión integral de residuos.
Qué opción conviene a tu negocio
Para oficinas que generan documentación de forma constante, la recogida periódica es normalmente la opción más eficiente. Para vaciados excepcionales o expedientes especialmente sensibles, puede valorarse un servicio in situ.
La mejor forma de decidir es solicitar un estudio personalizado a través del formulario de presupuesto, indicando volumen estimado y frecuencia.
Fuentes recomendadas: normas técnicas UNE sobre niveles de destrucción y guías de buenas prácticas en gestión de residuos confidenciales.



